• Peter Rosales

Bangkok Tierra de Templos Budistas


Cada vez más lejos o almenos así me sentía yo, con una mochila más cargada de aventuras, recuerdos y también porque no pequeños souvenirs de cada lugar. Me quede mucho mas dias de los que había imaginado en Phuket y para cuando me di cuenta, solo tendría un par de dias en Bangkok, yo ya tenía armado los vuelos a cada destino, algunos los podía mover pero otros no.

Cuando viajas a la aventura es muy ventajoso porque realmente haces lo que quieras y vas a donde quieres, pero tambien te hace sacrificar algunos lugares por la emoción de quedarte más tiempo en un lugar, para los que siempre viajamos, sabemos que el tiempo siempre queda demasiado corto.

Esta vez cometí un error, mi hotel quedaba demasiado lejos de la estación de tren y mucho más lejos del centro. con todo esto en contra y con el tiempo limitado tendría que moverme mucho más rápido. Luego de tomar el tren hacia el centro, me di cuenta del terrible tráfico que tendría que enfrentar, pero esto no me limitaría a descubrir esta milenaria ciudad.

Así que tuve una grandiosa idea, tomar un TUC TUC (mototaxi), en vez de taxi, tendría que ganarle al tiempo, rentar un tuc tuc todo el día seria mi soluciónLevante el brazo y aparecieron como siete tuc tucs en cola, me hizo recordar mucho a Lima, con un poco de dificultad para comunicarnos, entre que le explicaba los lugares para visitar y negociar el precio, pudimos entendernos y llegar a un precio justo, bueno eso creo.

A los segundos ya estaba bien acomodado en el tuc tuc disfrutando este nuevo lugar para mí, de imprevisto el chofer me empezó a hablar, no entendía nada por la bulla de las motos y los autos, pero luego de unos segundos cambio de dirección y se metió por calles muy pequeñas y no muy turísticas que digamos, se detuvo en una calle cualquiera, bajamos y caminamos sin entender a donde iba, yo volteaba a los alrededores buscando algún templo pero no veía ninguno, el chofer con señas me decía que lo siguiera con temor y pensando que mi cámara era mi única arma contundente a la mano, lo seguí, no tenía idea de donde me llevaba pero tenía la esperanza quecerca hubiera un aunque sea un pequeño templo, de pronto me vi rodeado de puras telas y ternos, salió un señor sin cabellera lo recuerdo muy bien y me empezó a mostrar todas sus telas y trajes, yo voltee hacia el chofer y lo mire con mucha cólera, mientras él se sonreía.

Después de 10 min viendo telas, corbatas, ternos mi paciencia se empezaba a agotar y más aún porque nunca me han gustado este tipo de vestimenta, yo soy más sport (relajado) en mi forma de vestir, además sabía no que no compraría nada y solo estaba perdiendo mi corto tiempo, al final salí del local muy molesto con el chofer y también con una corbata, un par de medias y un saco.

Al salir le dije al chofer no más vendedores ni nada diferente a los templos y así fue, me llevo a todos los templos que tenía planeado visitar habíamos conversado, cada templo me sorprendía más que el otro, la arquitectura los colores y magnificencia de cada uno eran realmente sorprendentes. Después de estar en ciudades sorprendentes y playas alucinantes, pensaba que ya nada podría sorprenderme tanto, pero estos templos me volvieron a dejar sin aliento.

Gracias a mi amigo chofer pude conocer un templo muy pequeño sin muchos turistas, pude ver a los monjes en su rituales diarios y acompañarlos en su ceremonia, lamentablemente a veces me desconecto tanto y me olvido que tengo una cámara,pero la experiencia es algo que siempre quedará grabado en mi memoria.

Pase un par de días fantásticos en Bangkok, tuve la suerte que el chofer fue un gran guía. me llevó y esperó en cada templo el tiempo que yo necesitaba. Al final del día mientras retornaba a un centro comercial me pregunto si podía llevarme donde un amigo que vendía cadenas de plata y oro, la verdad es que me moría de hambre pero no pude decirle que no, había sido muy amable a pesar del primer incidente, me comento que el gana una pequeñita comisión por llevar posibles clientes a estas tiendas.

No recuerdo el nombre del chofer, no encuentro la foto que me tome con mi amigo, pero recuerdo su amabilidad y buena onda, solo sé que cuando me pregunten de Tailandia siempre será parte de mis relatos en este país tan milenario. Una persona de la misma ciudad o un local siempre será el mejor guía que puedan encontrar. Les doy un consejo, siempre cuando viajen lleven una pequeña libreta de notas, apunten lo que se les venga a la cabeza, se sorprenderán al final de su viaje todo lo que cada lugar le ha hecho sentir y reflexionar. Les comparto como siempre otras fotos de mi cortita estadía en Bangkok.


4 vistas

   © Todos los derechos reservados | Peter Rosales Photography