• Peter Rosales

Llama Trek, una experiencia Inolvidable!


Llegar a Cusco es de por sí una experiencia increíble, pasear por la plaza, recorrer sus calles y paredes empedradas es una sensación mágica; todos los que han ido saben a lo que me refiero.

Esta era la tercera vez que visitaba el Cusco, pero a diferencia de las veces anteriores estaba aquí por temas de trabajo, por lo cual tendría que realizar una actividad totalmente nueva.

Muchos de nosotros hemos ido a Machu Picchu, conocemos bien el valle sagrado y muchos de los lugares tradicionales de Cusco, pero ¿por qué hacer siempre lo mismo cuando este lugar nos puede ofrecer un montón de nuevas actividades que pueden hacer de nuestra estadía una experiencia totalmente nueva?, ¿te imaginas caminar a 4800 m.s.n.m. por unos paisajes increíbles, acompañados del sonido de la naturaleza, con guías locales y además ir rodeado de muchas de llamas?.

Ya en el valle, muy temprano y con todas las pilas puestas para esta nueva aventura, llegué a una pequeña comunidad llamada Willoq, aquí me esperaban el Sr. Francisco, Juliana y una niña de 11 años llamada Rebeca, ellos serían mis guías en una caminata de 13 km, lo inusual de este recorrido sería que estaríamos acompañados de sus llamas, realmente una experiencia maravillosa la que estaba a punto de comenzar.

Un dato importante antes de empezar la aventura es que las familias de Willow pertenecen a un grupo étnico muy particular, ya que según algunos escritores, ellos son los últimos que tienen una línea de sangre directa con los últimos incas, lo cual es corroborado por sus apellidos como Sinchi, Pukha, Cusipaucar, Tupha, entre otros.

Empezamos a descender los 4800 m.s.n.m., la primera hora caminando fue muy sencilla, ya que casi todo era plano, lo que me permitía poder fotografiar con comodidad. Mientras caminaba conversaba con el Sr. Francisco, escuchar a una persona de 62 años, que casi toda su vida ha vivido en este lugar, que tiene sueños como nosotros, sueños tan nobles y justos que te hacen admirar su forma de pensar y su forma tan sencilla de ver el mundo, fue realmente enriquecedor.​

Era momento de seguir y luego de haber caminado aproximadamente 2 horas, era tiempo de un descanso, un poco de agua y una fruta no caería nada mal, lo que no estaba en mis planes era que una pequeña comunidad nos tendría preparado una bienvenida, en la cual me enseñaron su forma de vivir, y cómo el turismo vivencial los está ayudando a salir adelante de una forma sostenible.​ Después de disfrutar su explicación, nos sirvieron trucha frita, acompañado de papa sancochada y muña caliente, ¡espectacular!, realmente fue tan rico todo que se me olvidó tomarle una foto.

Antes de proseguir la caminata, Juliana se me acercó, no había hablado mucho con ella en todo el camino, me preguntó: ¿estás cansado?, le respondí que no, que estaba todo bien, ella sonriendo me dijo: qué bueno joven porque ahora viene la parte de subidita, y con una pequeña sonrisa empezó a caminar.

En realidad no estaba cansado, estoy acostumbrado a caminar bastante pero sí se hacía un poco incómodo por mi cámara y otros accesorios que llevo.​

Ahora la trocha era totalmente distinta, ya no caminábamos por un camino ancho, ahora estábamos pegados al cerro en fila india, el sendero se hizo todo de subida, la temperatura empezó a subir y para las 12 del mediodía estábamos a mitad de camino, con un calor fuertísimo, literalmente trepando la montaña. Era muy agotador pero la vista del lugar era espectacular. ​​

Llegó el momento del descanso y esta vez sí fue necesario. Qué rica es el agua cuando realmente tienes sed, me acerqué al Sr. Francisco para preguntarle si todavía estábamos lejos y me contestó que teníamos que subir un poco más pero que luego todo sería cuesta abajo.

Era momento del descenso y aunque no lo crean fue más complicado, el camino fue un poco accidentado, hubo muchas resbaladas pero nada que complicara la caminata.Respirar y sentirse parte de la naturaleza y compartir un día con mis nuevos amigos fue increíble y una de las mejores experiencias que he tenido.Luego de unas horas más, llegamos al final, estaba agotado pero súper contento de haber realizado esta grandiosa actividad.

Tengo la suerte de haber recorrido varios países, muchos con unos paisajes sorprendentes, pero me es fácil darme cuenta que tenemos un país increíble, con todo lo que un viajero podría soñar. Esta aventura quedará en mis recuerdos y será una historia más que contar.

Si van a Cusco pregunten por el Llama Treck, visiten esta comunidad y si pueden compren sus recuerdos, ellos se lo agradecerán eternamente.

Francisco, Juliana, Rebeca y sus llamas hicieron de mi aventura una de las mejores que he vivido.​

#llamatrek #cusco #peru

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